No me gustan para nada las chapuzas. Ya lo sé, hay muchos que se complacen diariamente en una mentalidad como tal, mentalidad que impera sobre individuos, naciones, o aún gobiernos. Cuando me compro alguna herramienta moderna, sea un taladro ó sea un Ipod, prefiero que tenga el mayor número de funciones, pero que sean también operables. Pero puede suceder que aún una cosa made in Alemania se deteriore ó bloquee. ¿Que hay que hacer en este caso? Depende. Para defecciones mayores, no hay nada más que hacer que la reparación capital ó la sustitución del objeto. Pero para pequeños defectos en el hardware hay una solución al alcance de todos, es decir el botón reset.
Por ejemplo, si la tastatura ó el ratón no responden, el ordenador tiene que ser reiniciado (reset en inglés). Si un teléfono móvil ó Ipod digital no reaccionan, está el botón reset. Técnicamente hablando, la reiniciación es un procedimiento a través del cual un sistema electrónico es puesto en su estado original, determinado por la fábrica. A veces, para que la reiniciación surta efecto, hay que cortar incluso el suministro de la corriente eléctrica. De todos modos, nadie desea algo que no funciona. O lo va a tirar, ó va a tomar algunas medidas.
Con la religion no pasa igual, si me permiten la metáfora. Todos nacemos con un cerebro maravilloso, un hardware increíblemente potente que representa aún hoy en día un misterio para la ciencia. En el cerebro se acumulan a lo largo de la vida toda clase de informaciones, religiosas también. Dependiendo del lugar del planeta donde hemos nacido, recibimos ciertas informaciones sobre Dios, mundo y gentes. La capacidad ingente de almacenamiento del cerebro nos permite aprender, año tras año, lo que es la vida. Los gigabytes ó ultratetrabytes de que dispone el cerebro coleccionan sin cesar nuevos datos y...así es como nos convertimos en adultos.
Bueno, pues ahora es cuando el sistema empieza a sufrir síntomas de enfermedad, ya que consideramos erróneamente, incluso cobardemente lo diría yo, que ya sabemos muchas cosas, para no hablar de aquellos que pretenden saberlo todo, incluido en el ámbito teológico. Como si la información o la verdad entera sobre Dios podría estar guardada en un recipiente finito, sea esto aún el magnifico cerebro humano... Pero que hacer cuando, para algunos, la religion no es solo una pieza del pensamiento, de la mente humana, sino el cerebro mismo. Voy a explicarme.
Para muchos, la religion es como un ordenador con n GB. Lo recibieron como regalo de sus padres, nuevo y en papel de regalos de Navidad. De vez en cuando ó algunos diariamente, dependiendo de que tipo de religion habrán heredado, han puesto al día el ordenador a través de softwares y codecs nuevos sobre Dios. Han bajado de la red de su entorno nuevos datos sobre el mas allá, sobre este mundo y sobre quien esta gobernando a los dos. Pero resulta inevitable que un día el ordenador empiece a dar los primeros señales de fatiga. Los virus empiezan a exceder, el equipo va cada vez mas lento, a veces hasta el bloqueo efectivo del sistema. Bueno pues, nadie, cuando se trata de la religion, no esta dispuesto a cambiar algo.
“Así estoy acostumbrado , así me educaron mis padres” es el lema que se repite hasta el cansancio, que vale para cualquier religion del mundo, sea cristiana, islámica ó de otro índole...y parece un pecado mortal renunciar al viejo sistema operativo, igual si se llama Windows, Linux ó Mac OS para los tentadores Apple. El sistema operativo, léase los conceptos y los preceptos sobre Dios, tienen que quedar obligatoriamente los mismos, si no...pinta mal. Nadie desea escudriñar, investigar, renovar sus ideas. Cuando se trata de la religion, usamos encantados el mismo Windows que la abuela...ó tatarabuela de los tiempos de Moisés ó Mahoma. A nadie le importa no solo el ridículo, sino el peligro también de la situación.
Por eso, si me permiten llevar la metáfora hasta el final, si estamos todos de acuerdo que cuando nacimos hemos recibido también un equipo fantástico llamado cerebro, pero completamente desprovisto de cualquier software sobre realidades empíricas ó metafísicas, deberíamos entender lógicamente que este equipo se puede bloquear, estropear o incluso volverse peligroso si el sistema operativo que lo maneja no es renovado constantemente. La religion es ó el hardware mismo ( y en este caso no hay que renunciar a ella para nada) ó solo un programa, un software mas ó menos complicado. Pero si la religion ( y cuando digo esto me refiero incluso a los ateos, obligados a tener ellos mismos una visión propia sobre el ser humano) no es otra cosa que SOLO un sistema operativo y nada mas, es imprescindiblemente necesario la renovación sistemática de ella.
Así que por favor, para que nos vaya bien a todos, RESET YOUR RELIGION. O si no,cierra el pico, para que parezcas un filósofo.
Martín Lutero, 25 octubre 2010
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